Esas fueron sus exactas palabras como despedida, luego de una interesante charla en una agradable tarde de verano.
-A mi también me ha encantado -Respondí con una sonrisa delgada en el rostro, cual menguante de atardecer, bajo una generosa lluvia de junio. Debía irme. Le sonreí y me di la vuelta. No quería abrir la sombrilla. En ese momento hubiese sido capaz de levantar mi falda y girar una y otra vez como una niña a la que acaban de darle el mejor regalo; de abrir los brazos y danzar al mismo tiempo que tarareaba una canción, de no haber sido porque quería demostrar un poco mas de madurez, al menos en su presencia. Oia los taconcitos de mis botines pisoteando los charquitos que me encontraba en el camino. Pero luego de dos segundos de meditación, las cosas en mi cabeza dieron un inesperado giro, temía volver a enamorarme... no, es que el amor ya no era lo mio. La felicidad que dos segundos atrás habia imaginado se vio derrumbada al reconocer mi realidad.

¿Que les digo?....
ResponderEliminarSe que se siente.
ResponderEliminarEstar a punto de enamorarte y no queres saber nada, porque ya has sufrido muchas veces.
El amor tampoco es lo mio, pero si embargo le doy una oportunidad porque nunca sabes a quien encontraras al final del camino, puede que te saque una sonrisa :)
Adoro este texto, me a atrapado, de veras, no se, en cierto modo me siento muy identificada con el "temí en volver a enamorarme" pero siempre hay que luchar por lo que quieres y dejar los miedos atrás.
ResponderEliminarUn besito