Mi sentencia estaba dicha. No importaba cuanto llorara, gritara o pataleara, nada me sacaría de esto. Ni siquiera mis testigos aceptaban darme la razón.
Yo miraba el suelo con los ojos escurriendo lagrimas, controlándome par ano gritar. Sentía que mi garganta explotaría del nudo ardiente que dormía en ella... y nadie me apoyaba. Nadie estaba a mi favor.
La decisión estaba hecha: yo no volvería a amar a nadie, no desearía ni siquiera hacerlo, no había mas, no había otro.
El Juez había dejado caer el martillo desde hace mucho tiempo, incluso antes de yo naciera.
El era mi el♥, aunque yo no lo supiera.

Vaya entrada...besos
ResponderEliminarhermosa entrada. me encanta, Muchas gracias por dejarme tu opinion en mis entradas, de verdad que me sirve mucho. Un besote y hermoso blog!
ResponderEliminarME GUSTO MUCHO LA ENTRADA, AUNQUE NO ENTENDI EL CONTEXO! ME GUSTO LA FRASE "EL ERA MI EL" GRACIAS POR TU COMENTARIO. UN BESO ENORME.
ResponderEliminarMira, me encanta tu blog, te sigo por supuesto.. ME encanta tmb su contenidoo su manera de estar organizado. T espero por el mio si?:) Gracias!!:)
ResponderEliminarpensamientosque-atrapan.blogspot.com
eres bienvenida!
que linda entrada me gusto!!!!
ResponderEliminarsigue asi
besos :)
Que relato tan hermoso y tan triste...me ha llegado! Se me ha hecho un nudo en la garganta mientras lo leía.
ResponderEliminarSaludos!